El dirigente sindical dice que lo debe discutirse es la flexibilidad laboral y critica que los gobiernos sólo hablen con la CUT.

Walter Figueroa lleva años en la presidencia de la Federación de Sindicatos de Banco Santander, como también liderando las negociaciones colectivas. Acaba de terminar una que significó la entrega de bonos por hasta $ 8 millones. Sin embargo, este año fue distinto. La entrada en vigencia de la reforma laboral hizo cambiar la dinámica de las negociaciones y Santander no estuvo ajeno. El dirigente sindical explica que la definición de servicios mínimos “no es algo que les interesa” y envía recados al futuro ministro del Trabajo, Nicolás Monckeberg.

¿Cuál es la evaluación que hacen del convenio colectivo logrado con el banco?

– Hemos logrado un buen acuerdo. Refleja una empresa madura en sus relaciones laborales. No es un proceso de negociación colectiva en un corto plazo, sino de un proceso permanente.

¿Creen que dejan la vara alta en la industria?

– Es importante porque ayuda a otras organizaciones sindicales a lograr objetivos como este. No hay razón para que la industria bancaria no llegue a los estándares que están en el Santander.

– ¿Que el banco haya liderado las utilidades en la industria ayudó?

– Eso ayuda pero nosotros no nos basamos exclusivamente en las utilidades. También miramos el balance porque nos interesa que la empresa sea exitosa ya que somos parte importante de ella y nuestro foco está en que le vaya bien.

– El banco redujo en 2,5% su planilla de trabajadores en 2017 ¿es un tema que les preocupa?

– Si bien es cierto que se ha reducido, fundamentalmente ha sido en las planas superiores. Nos hemos preocupado de tener buenas indemnizaciones porque nos afecta, preocupa y nos duele cuando sale gente. Pero cuando se van, tienen que salir bien compensados.

– ¿Van a plantear en algún momento los servicios mínimos?

– Tuvimos una conversación por los servicios mínimos pero es una discusión que no nos interesa en absoluto. Una de las falencias que tiene la legislación laboral es tener que estar hablando solamente de servicios mínimos, huelga, conflicto, cuando la indicación debería ser distinta. Yo creo que el nuevo ministro ha dado algunas señales. Lo que debería hacerse en este momento es discutirse cómo flexibilizamos el trabajo.

– ¿Y llegará ese momento?

– Lo conversamos para dejar establecido alrededor de un 20% los servicios mínimos y se conversó con la mayoría de los sindicatos. Sólo dos no habían llegado acuerdo de las 23 organizaciones. Como no es algo prioritario, lo dejamos ahí y en algún momento se va a tener que decidir.

– ¿Cómo ha visto la discusión de los servicios mínimos en la banca porque hay varios sindicatos en tribunales?

– Llevamos a judicializar una discusión que en la práctica no se da. Nosotros nos negamos a discutir y a entrar en esa discusión porque no existe la posibilidad de pensar en que vamos a entrar en un conflicto.

– ¿Considera que la discusión de servicios mínimos es “absurda” como planteó Claudio Melandri, gerente general del banco?

– Es absurdo y es una estupidez que tiene la reforma laboral, porque se focalizó absolutamente en el conflicto cuando el objetivo tendría que estar en adaptarse al siglo XXI.

– ¿Qué elementos de la reforma laboral deberían modificarse?

– La reforma laboral debe atacar algo que asusta en los sindicatos: la movilidad laboral. La CUT es la primera en reclamar y resulta que hoy día las empresas necesitan flexibilidad, el mundo laboral lo requiere. Existe gente con mucho talento que quiere trabajar y a lo mejor, con un par de horas, podría hacerlo. Hay que preocuparse del trabajo en el futuro y de cómo son las nuevas generaciones.

– ¿Cómo ve el rol de la banca como un servicio esencial para la cadena de pagos en los servicios mínimos?

– Yo creo en eso. Si estamos en huelga y perjudicamos a los clientes, va ser muy difícil recuperarlos.

– ¿Y los grupos negociadores?

– No deberían existir. Lo que sí debería estar es la obligación de que tanto la empresa, como los sindicatos, de hacer extensivos los convenios colectivos. La sindicalización tiene que ser voluntaria, pero hay que oponerse a esta creación de grupos negociadores.

– ¿Cuál debe ser una de las preocupaciones del ministro del Trabajo?

– Creo que debe preocuparse de tener relaciones con todas las organizaciones sindicales, no solo con la CUT, como han sido los últimos 30 años, incluso con el anterior gobierno de Piñera. La CUT es una organización que representa muy poco. Hay otras centrales sindicales y creo que deberían dedicarse a hablar con todos porque el mundo sindical es muy distinto.

– ¿Qué mensaje le da al nuevo ministro del Trabajo?

– Espero que sea un buen gobierno, pero le va a faltar tener base sindical. Por lo general se entiende que el movimiento sindical está cercano a alguna central sindical, como la CUT y no es así. Hay un mayor movimiento sindical que se preocupa por empresas modernas y creo que hay experiencia que podemos traspasar.

Fuente: Diario Financiero www.df.cl

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